Leyendas del Rock 2018 – Crónica del Jueves

Tras un buen arranque de festival, aunque sin llegar en ningún sentido al excelso nivel del año pasado, nos metemos de lleno en la jornada del jueves y en el verdadero comienzo del Leyendas del Rock 2018 para la inmensa mayoría. Fue imposible asistir a todos los conciertos, por lo que tuvimos que seleccionar donde estar y qué contaros. Así que esperamos que este resumen recoja lo más destacado de la jornada para la inmensa mayoría.

Bloodhunter agranda a ‘La Diva’ que lleva dentro

Esta es la segunda vez que veíamos a la Diva Satánica en directo. La primera, hace unos meses en Almería, lo hacíamos con una de las bandas en las que colabora, Outreach. Ahora, por fin, podíamos verla en acción con Bloodhunter, la banda en la que verdaderamente centra sus esfuerzos y pasión.

No vamos a ocultar la predilección que gran parte de los componentes de esta web sentimos por Rocío. La seguimos muy de cerca durante su participación en el programa televisivo La Voz, y desde entonces intentamos dar publicidad y difusión a todos sus movimientos, que no son pocos. En este caso tocaba el que probablemente era el más importante del verano: su actuación en el Leyendas.

Diva Satánica

La banda hizo una gran actuación y sonó decentemente teniendo en cuenta el recinto en el que actuaba y el tipo de música que practican. Sinceramente, el death (melódico o no) no ha sido precisamente lo que mejor ha sonado este año en el festival. Aunque luego iba mejorando, costaba entrar de primeras en la bola de sonido que nos llegaba. Aún así, especialmente pudimos disfrutar en todo su esplendor las descargas correspondientes a su último y gran trabajo, ‘The End Of Faith’. ‘Eyes Wide Open‘, ‘The Queen Beast‘ o ‘All These Souls Shall Serve Forever‘, mi favorita, fueron sonando como martillazos en nuestras sienes.

Mención aparte merece La Diva Satánica. Se nota que va ganado experiencia y tablas en este tipo de situaciones. Es una auténtica ‘frontwoman‘ que se está haciendo un hueco en este mundillo a pasos agigantados. Su involucración y carisma le auguran un gran futuro que por el momento parece no tener límite. Como decíamos, lo dio todo. Incluida una bajada a pie de pista para cantar entre el público y crear un ‘mosh’ improvisado.

Pidiendo «¡ver sangre!» de los no pocos congregados en torno al Mark Reale, Bloodhunter finalizaba su explosiva descarga con ‘Bring Me Horror‘. Seguid así chicos, que seguro que en próximos años os veremos en escenarios más grandes y ante muchos más ‘metalheads’ enfervorecidos que actualmente.

Dragonforce y los adoradores del doble bombo

Dragonforce es un grupo de una dilatada trayectoria, cuenta con grandísimos músicos en sus filas y gozan de bastantes seguidores en nuestro país (la gran presencia de público a tan temprana hora así lo atestigua). Pero a pesar de estos halagüeños factores, el concierto tuvo más sombras que luces. Primero por lo exiguo del mismo. ¿Sólo 6 canciones en 50 minutos?. Pero claro, es que la duración de su actuación escasamente llegó a los 40 minutos, y no por que empezaran tarde precisamente. Lo finalizaron antes deliberadamente. El motivo parece ser que gira entorno a la cancelación de un vuelo que les hubiera llevado desde París hasta España, y en la localización de un medio de transporte alternativo para poder llegar a tiempo que les impidió descansar lo suficiente. Puede ser una excusa válida, pero ya que estás en faena, ¿que más te da aguantar y meter dos temas más para completar los 50 minutos?

Otro lastre importante que padecimos fue el sonido. Sabemos que el tipo de power metal que practican no lo pone fácil, pero es que la labor de ecualización dejó bastante que desear. Fue mejorando conforme el concierto avanzaba, pero como todo acabó tan pronto, no pudimos disfrutar ni un solo instante de un sonido claramente bueno.

En cuanto al concierto en sí, empezó con ‘Ashes Of The Dawn‘ y ‘Operation Ground and Pound‘. Dos temas de su último disco, ‘Reaching Into Infinity’. En ellos ya pudimos percibir la complicidad que existe entre Herman Li y Sam Totman, que subidos en tarimas, llevaban a cabo duelos y piques continuos en cada riff y solo de guitarra. Lo del ‘chino’ (aunque es hongkonés) no tiene nombre. Sigue pulsando las cuerdas de su guitarra (y no solo con los dedos) a un ritmo endiabladamente salvaje. ¡Es un puñetero crack!.

A partir de aquí el sonido fue mejorando y pudimos empezar a apreciar la voz de Marc Hudson casi en todo su esplendor. Es un ‘boceras’ tremendo que encaja como anillo al dedo en la idiosincrasia del grupo. Estuvo bastante comunicativo y simpático con el público, el cual le correspondió con unos «¡puta madre, puta madre…!» como Dios manda. Hace un par de años no pudo estar presente en la anterior actuación del grupo en el Leyendas por un problema de garganta, y está claro que en esta ocasión quería resarcirse a base de bien.

La exigente y bien salvada ‘Judgement Day‘, ‘Three Hammers‘, la más lenta y pausada ‘Cry Thuder‘ y la hiper coreada ‘Through The Fire And Flame‘ supusieron todo el resto del escueto concierto. Una pena que todo se acabara (aunque algunos lo estaban deseando, y los entiendo) cuando todo empezaba a mejorar de verdad.

Suicidal Tendences: fieles a un estilo

Mike Muir

Estos californianos no son precisamente de lo que más me llamaba la atención en el día. Su mezcla de rap metal reivindicativo y thrash nunca me ha terminado de convencer. Es cuestión de gustos, pero tras lo que vi, he de reconocer que me equivoqué. Dieron un bolazo monumental, que puso patas arriba al Leyendas en lo que para muchos resultó ser el mejor concierto del día.

El clásico ‘You Can’t Bring Me Down‘ fue la carta de presentación del grupo para iniciar el concierto, y desde ahí todo fue un no parar. Mike Muir, genio y figura en su labor de ‘frontman’, no paró un solo instante. Ya no solo cantando, si no que dándonos también unos cuantos discursitos entre canción y canción. Otra sorpresa, por lo menos para mí (aquí se demuestra lo poco que he seguido a la banda los últimos años), fue la presencia del gran Dave Lombardo a la batería. Todo un lujo.

Subliminal‘ o ‘CycoVision‘ fueron de las más disfrutadas, todo ello con la inestimable ayuda de las arengas en castellano de Ra Díaz, que animaba al personal a hacer salvajes ‘pits’. El éxtasis final lo supuso ‘Pledge Your Allegiance‘, donde Muir fue invitando a gente a subir al escenario y compartir con ellos ese momento. Yo creo que la cosa se le fue un poco de mano, ya que no paró de subir gente durante un buen rato, y la seguridad, ante el posible riesgo que podía suponer para la estructura del escenario, decidió cortar ese ‘goteo de metalheads’ en pos de la conquista del escenario. Fue un gran broche final a una gran actuación.

Kamelot y su elegancia inherente

Llegaba el turno de uno de los grupos más esperados del día. Era su primera presencia en el festival y la expectación era máxima. A esto había que sumar que llegaban con su fantástico y reciente nuevo trabajo debajo del brazo: ‘The Shadow Theory‘.

Thomas Youngblood y Tommy Karevik

Me considero un gran seguidor de este grupo. No en vano, mi primera compra de un CD de heavy metal fue el ‘Fourh Legacy‘ allá por el año 1999. He vivido todas las etapas del grupo, con sus evoluciones y regresiones de estilo musical y las salidas y entradas de nuevos componentes, incluida la traumática marcha de Roy Khan. Y tras todo esto y tres fantásticos trabajos a lo largo de la nueva etapa con Tommy Karevik, he de decir que la banda se encuentra en su mejor momento. Habiéndonos puesto un poco en situación de lo que para mi significa Kamelot, pasamos a lo que dio de sí su actuación.

Tener un nuevo y reciente trabajo en el mercado implica que el inicio de tus conciertos va a girar en torno al mismo. Así pues, tras una breve y tranquila intro en la que fueron apareciendo todos los componentes del grupo en el escenario, empezaba a sonar ‘Phantom Divine (Shadow Empire)‘. Cuando un Tommy encapuchado empezaba a cantar las primeras estrofas de la canción, ya nos dábamos cuenta de que el sonido no estaba a la altura de la calidad y elegancia que transmite el grupo en sus discos. Este defecto se confirmó cuando la voz de Lauren Hart de Once Human era prácticamente inaudible durante su parte. Teclados y bajos por encima de las guitarras en volumen, guitarras que iban y venían, voces que apenas se escuchaban…

Por suerte la cosa fue mejorando con cada tema que sonaba. No se llegó a alcanzar un sonido perfecto, pero sí que nos permitió disfrutar del concierto con plenitud. A partir de aquí comenzamos un repaso a cuatro temas de cuatro discos distintos: la poco esperada ‘Rule the World‘ (Ghost Opera), la evocadora ‘Insomnia‘ (Haven), ‘The Great Pandemonium‘ (lo poco que se salva del The Poetry for the Poisoned) y el primer contacto con un clásico como ‘Whe the Lights are Down‘ (The Black Halo). Karevik lo bordaba, interpretativa y musicalmente hablando. Se metía en las canciones de una forma magistral y lo que es mejor, conseguía que nosotros también lo hiciéramos. Está perfectamente acoplado a la banda y eso se nota. Anda cómodo en su papel y hace que el resto también lo esté.

Tommy Karevik y Lauren Hart

Tras un coreado ‘Veil of Elysium‘ en el que Sean Tibbets tiró de un ‘headbanging‘ salvaje, llegó ‘March of Mephisto‘ para ponernos a todos a saltar y gritar enfervorecidos mientras Thomas Youngblood y Sean Tibbets marchaban marcialmente por el escenario. Apareció nuevamente Lauren Hart en el escenario esta vez para mostrarnos su registro gutural y realizar junto con Tommy una sublime interpretación y dramatización de este clasicazo de la banda.

Encarábamos la recta final remontándonos aún más en la discografía del grupo para rescatar un nuevo clásico: ‘Center of the Universe‘. Los teclados de Oliver Palotai por fin se escucharon decentemente y la batería de Alex Landenburg, sustituto por este día del recientemente llegado a la banda Johan Nunez, sonó atronadora. Entregados y sedientos de más llegó un nuevo tema de su último trabajo, la acertada y candidato a clásico ‘Amnesiac‘. Tras este y la escucha de su riff de entradilla, llegó ‘Forever‘ y la catarsis ya fue generalizada generalizada. Esta canción es su bandera. Su clásico atemporal que nunca debe faltar y que todos deseamos disfrutar, y vaya si lo hicimos. No faltó la interacción habitual de este tema entre público y banda coreando la melodía del estribillo. Incluso el propio Karevik bajó del escenario para fundirse aún más con los asistentes y cantar junto a sus primeras filas.

Con la dura e impactante ‘Liar Liar (Wasteland Monarchy)‘ y la nueva presencia de Hart en el escenario, terminaban estos 70 minutos mágicos. Es reseñable la facilidad que tiene Kamelot para rodearse de voces femeninas, principalmente semidesconocidas para el gran público, para posteriormente encumbrarlas y catapultarlas al éxito con sus grupos respectivos. Así a bote pronto se me vienen a la cabeza Simone Simons (Epica), Alissa White-Gluz (Arch Enemy), Elize Ryd (Amaranthe) o ahora la propia Lauren Hart.

Con algún que otro pequeño borrón sonoro, Kamelot nos brindó el que hasta ese momento fue el mayor y mejor espectáculo de todo el festival. Eso seguro.

Mr. Big con la mejor compañía

Y como todo es mejorable, llegó Mr. Big y lo mejoró. Tras ver lo que hicieron sobre el escenario, me dije a mi mismo que este viaje, esta entrada y este tiempo invertido, ya habían merecido la pena merecido la pena. Son unos musicazos como la copa de un pino. Billy Sheman y Paul Gilbert son dos músicos increíbles capaces de tocar bien lo que se les pida. Que les piden que toquen flamenco, te lo tocan, que les pides que te toquen reguetón, te lo… bueno, tampoco nos pasemos. Por este tipo de músicos merece la pena todo esto. Con ellos todo lo que pase sobre el escenario sale de 10, taladro incluido 😉

Disfruté mucho y me bien arriba de una forma increíble, con clásicos como ‘Alive and Kicking’ de sus primeros discos o con baladas tan geniales como ‘Wild World’ o ‘To be with you’. Decir que me perdí el comienzo del concierto por tener que salir fuera, a proporcionarle su entrada a un gran amigo. Fue una pena, ya que coincidió con la mítica canción del taladro.

El tema de los abundantes solos, decir que aunque comprendo que Eric Martin necesite ciertos descansos, y que son ejecutados por los dos monstruos antes citados, se me hicieron algo pesados, y no termino de cogerles el tranquilo. Estos grupos, a pesar de actuar en un momento de ‘máxima audiencia’, tienen el tiempo muy limitado en este tipo de festivales, y con tanto solo la cosa se dispersa demasiado y te faltan temas que oír.

En definitiva se trató de un momento cumbre que para mi queda claramente entre lo más destacado del festival.

¡Trío de cracks!

Nigthwish impactó en el corazón del Leyendas

Llegó el momento para los cabezas de cartel del día y si me apuras casi que del festival. Su anuncio en la última jornada de la edición pasada fue el empujón definitivo para que mucha gente decidiera comprar su entrada anticipada y volver este año. Yo soy uno de ellos, así que os podéis imaginar los niveles de emoción que alcancé durante el concierto.

Floor Jansen

Estos fineses se presentaban en el Leyendas con la intención de dar un repaso a lo que ha sido su música durante estos últimos 20 años, haciendo un recorrido por prácticamente todos sus trabajos discográficos a fecha de hoy y recogido en el álbum ‘Decades‘. Tras una impactante cuenta atrás proyectada en la pantalla que hacía de fondo de escenario, comenzaba a sonar ‘End of All Hope‘ del ‘Century Child’. Buen sonido para empezar, donde todos los instrumentos se percibían claramente y la voz de una simpática Floor Jansen era claramente audible.

Con el hit ‘Wish I Had an Angel‘ el público se vino totalmente arriba. Floor seguía cantando de lujo cuando Marco Hietala comenzó a intervenir como segundo vocalista. Aquí ya pudimos atisbar que las pantallas que decoraban el escenario nos irían proyectando montajes visuales relacionadas con cada uno de los temas que irían sonando. En este caso aparecía en escena la portada del mítico ‘Once’.

10th Man Down‘ podemos considerarlo como una de las sorpresas de la noche. Es un gran tema perteneciente a ‘Over the Hills and Far Away‘, sabe a los Nightwish originales, pero yo personalmente hubiera apostado por algo más del excepcional ‘Wishmaster’. Aun así, la disfrutamos enormemente, sobre todo en la parte del solo y las posteriores alocuciones de Marco donde se percibió un excepcional trabajo de guitarra, batería y los teclados de Tuomas Holopainen.

Come Cover Me‘ supuso la única visita al ya comentado ‘Wishmaster’. Troy Donockley, cuya incorporación es uno de los mayores aciertos de la banda en los últimos tiempos, comenzaba a entonar la dulce melodía de flauta que precedía la intervención de una Floor pletórica, haciendo uso de varios registros de voz y manteniendo una danza embriagadora en las partes instrumentales. Me gustó, pero veo dos borrones a mi parecer: primero me recordó bastante a como la interpretaba Anette Olzon (anterior cantante del grupo para los que no lo sepan). Esto es, demasiado edulcorada y suavizada. Y segundo, no entiendo muy bien las voces de Marco en la parte del estribillo si en la original no aparecen. Le quita algo de esencia. Por lo demás, mágica.

Marco Hietala

Con ‘Gethsemane‘ hacía su debut el que para mí es el mejor disco de la banda, ‘Oceaborn’. Nos preparábamos para presenciar uno de los mejores momentos del concierto. Personalmente me resulta un verdadero temazo y de lo mejor que tiene el grupo en toda su discografía. Con los teclados de Holopainen como protagonistas al comienzo, la Floor mas operística (por fin) coge el relevo para ir adentrándonos en esta mágica canción. Hasta las partes pregrabadas, que aquí abundan, tienen su encanto. Un deleite.

En ‘Élan‘ la Floor más dulce y sensible volvía a aparecer para darnos una lección interpretativa junto con Troy como componente destacado. No es de mis favoritas y para mi supuso un pequeño descanso para lo que estaba por llegar, que no era otra cosa que ‘Sacrament of Wilderness‘. Otro ‘pelotazo’ del ‘Oceanborn’ donde la dulzura de Floor en el tema anterior se transforma en fuerza y dureza (headbanging incluidos) ante la inquietante mirada lobuna de la pantalla de fondo. Rápido y exigente como el solo, vemos que Floor necesita la ayuda de Marco para poder afrontar la parte del estribillo. Esto un reto para ella.

En ‘Amaranth‘ y ‘I Want My Tears Back‘, éxitos de ‘Dark Passion Play’ e ‘Imaginaerum’, existió una mágica interacción con el público. Probablemente cuando más sintonía y conexión hubo durante todo el concierto. Se corearon, aplaudieron, gritaron…especialmente cuando una ‘danzarina’ Floor animaba al público durante la parte instrumental del segundo tema, momento en el cual Troy dio un autentico recital gaita en mano.

Tuomas Holopainen

Con ‘Devil & the Deep Dark Ocean‘ realizamos la última visita a ‘Oceanborn’. Vuelve la rapidez del doble bombo, los riffs de guitarra más salvajes y los teclados disparados. Vocalmente Floor sufrió bastante en este tema, hasta el punto de quedarse sin voz durante breves instantes. Tras esta tempestad sonora, llega la calma y la delicadeza de la que es, probablemente, su canción más popular: ‘Nemo‘. La gente vibró sobremanera antes de volver a venirse arriba en ‘Slaying the Dreamer‘.

Tras un breve descanso, el grupo volvía a escena para afrontar la parte final del concierto con ‘The Greatest Show on Earth‘ en su segundo y tercer capítulo y  ‘Ghost Love Score‘. Ambos temas son de lo más destacado de la discografía del grupo. Épicas, sinfónicas, armoniosas, grandilocuentes y con un espectáculo audiovisual que nos dejaba pasmados (en algunas fases del primer tema tenía la sensación de que la batería flotaba). Todos estos adjetivos definen perfectamente lo que estos temas suponen para sus seguidores, y más aun cuando se interpretan en directo y de la forma magistral en la que lo hizo la banda. Sublime.

Magia pura sobre el escenario es lo que vivimos. No podemos pedirles nada más allá de que en su próxima gira por España nos vuelvan a deleitar con un concierto de semejante nivel. Allí intentaremos estar para comprobarlo.

Bonfire, una gran sorpresa

El título lo dice todo. Dieron un conciertazo plagado de todos aquellos aspectos que la gente busca cuando viene a este tipo de eventos.

Iniciaron su descarga con ‘Temple of Lies‘, tema más destacado de su último disco, y ya a partir de ahí todo fueron clásicos. Si vienes a reivindicar lo que estás haciendo recientemente a un festival como el Leyendas puedes salir escaldado, y Bonfire lo entendieron perfectamente. Clásicos del Hard Rock a ‘cascoporro’ que la gente más veterana disfrutó al máximo como si estuvieran en un concierto en plenos años 80. No en vano, por atuendo y forma de tocar, el baterista por ejemplo a mi me invitó a retrotraerme a esa época dorada para este tipo de música.

La balada ‘You Make Me Feel‘, ‘Praying for a Miracle‘, ‘American Nights‘ o su clásico entre los clásicos ‘Ready for Reaction‘ supusieron auténticos momentos cumbre de esta gran actuación en el Mark Reale.

Warcry, más y mejor

Víctor García

Tras las dudas sembradas en su actuación del pasado año, este año parece ser que han hecho propósito de enmienda y han buscado otro tipo de repertorio más digerible por parte del público en un gran festival. Es perfectamente comprensible que con nuevo disco debajo del brazo quisieras basar tu setlist en este, pero el número de canciones incluidas de este, sobre todo en la sucesión inicial, en mi opinión fue excesivo. Pero como Warcry es uno de esos pocos privilegiados que año tras repiten en el festival, han tenido la oportunidad de resarcirse y vaya si lo hicieron.

Que el show comenzara con ‘Alma de Conquistador‘ ya era todo un presagio. En ese momento, con un sonido medianamente decente, pero que por causa del viento iba y venia más de la cuenta, aparecían sobre el escenario unos cuernos gigantes hinchables ante del delirio del público. ‘Nuevo Mundo‘ fue la siguiente en sonar antes de que Víctor García empezara a dirigirse a la parroquia metalera con una serie de ‘chascarrillos’ relacionados con su insistencia a la hora de participar año tras año en el festival.

Contra el Viento‘ y ‘Rebelde‘ fueron las siguientes en sonar. Coreadas hasta la saciedad, supusieron el preludio de una nueva disertación de Víctor sobre una de las lacras de la sociedad actual: la violencia de género. Sonaba ‘Cobarde‘ como alegato en contra de esta.

Santi Novoa y sus teclados tomaban todo el protagonismo para introducirnos otro de los temas que, a pesar de ser medianamente reciente, se ha convertido en un imprescindible. Personalmente ‘Huelo el Miedo‘ es una de mis favoritas de la banda. ‘En Muerte o Victoria‘ la voz de Víctor se hizo más dura y solemne, al mismo tiempo que el público empezaba a corear su melodía en la parte intermedia y Pablo García comenzaba a coger protagonismo para acabar con su ya clásico toque de guitarra por detrás de la cabeza.

La pirotecnia y el fuego aparecieron en la veloz ‘Ardo por Dentro‘, que puso todo patas arriba a pesar de que las energías del público andaban ya en la reserva. ‘Quiero Oirte‘ pudo suponer un pequeño descanso, pero ya se encargó Víctor de que no lo fuera solicitando nuestra participación en todo momento. Obviamente, le correspondimos cantando, gritando y levantando los puños al aire.

Así Soy‘, de su último trabajo, es un tema más clásico que desprende metal por todos lados, pero a mi personalmente me parece bastante repetitiva y tediosa. En directo esta sensación cambia un poco, y entiendo que la banda quiera incluirla y encumbrarla como un himno más en sus conciertos, pero para mi no dejar de ser un pequeño borrón en su repertorio. Por la reacción de la gente, me da que soy de los pocos que piensan así. Cuestión de gustos.

Warcry a través de los cuernos

Devorando el Corazón‘ sonó sin más y podría ser otro de los temas prescindibles en este concierto, pero bueno, era la recta final y todos deseábamos por encima de todas las cosas que empezarán a sonar ‘Tu mismo‘ y ‘Hoy Gano Yo‘. Ambas, precedidas por sabias palabra de Víctor en relación a la hermandad y amistad que propicia el heavy metal, supusieron un broche de oro a una gran actuación. Fuego, confeti, humo y nuestras gargantas coreando sus letras fueron el fin de fiesta. ¿Los volveremos a ver el año que viene?

8 Comentarios

  1. ¿Menos nivel que el año 2017 por algo en particular?
    GRACIAS por molestaros en redactar todas estas crónicas, con el estilo directo, personal y particular que os caracteriza. Es destacable lo detallado que resulta el artículo (¿Habéis tomado apuntes?)❗😎❗
    Había muchos grupos; más asistentes y seguidores y diversas percepciones.

  2. Permíteme que te llame el de los palotes, considerando lo mal educado que eres, esto no te lo debes tomar a mal. No sabes el empeño y la pasión que le pone esta gente de la web elcabodelrock, una gente que solo se mueve por su sentimiento hacia el heavy metal desde que eran chavales, no sacan ni un solo céntimo con esto,si no todo lo contrario, son muchas horas las que invierten, en hacer este tipo de reportajes, sin medios, sin cámaras réflex, sin reporteros que les hagan el trabajo. Y fíjate lo educados que son, que te responden hasta con educación y no borran de un solo clic las barbaridades que has soltado. Imagino que serás un amargado de la vida, un falso, un cobarde, un mala gente, pero ni todo esto te exime de la culpa por haber vertido todo esto, has sido muy desagradable. Perdona si uso alguna palabra que te pueda superar, si eso lo buscas en Google. Nada más por mi parte, te deseo que sigas así, que te harás un hombre de verdad, de futuro, honrado y con valores. Siento que exista gente como tú en el heavy, me avergüenzo tanto. Todo es criticable, todo, pero llamar acosadores a gente que ha apoyado a la diva desde su primera aparición en la voz, gente que respeta y ama tanto este mundo. Qué equivocado estás. Eres una bajeza de persona, que lo sepas. Y soy muy benevolo, ufff se me coló otra palabrilla. Pido disculpas por el tono, pero me has cabreado mucho, lo mejor sería ignorarte, pero mira, me he quedado a gusto, aunque sé muy bien que no vas a cambiar.

  3. Menuda vergüenza de reseña. Se nota que no te mola el Death Metal. Además, la fotografia de vuestra querida Diva Satanica no se corresponde con la actuación en el Leyendas, y por lo que se ve, es la única. Acaso salia algun miembro más de la banda y era por no recortarlo? Frases como «La banda hizo una gran actuación y sonó decentemente teniendo en cuenta el recinto en el que actuaba y el tipo de música que practican. » dejan en evidencia que la banda os importa una puta mierda y que solamente sois unos puñeteros acosadores de divas.

    Igual os iba mejor emborrachandoos en el festival que escribiendo esta puta mierda

    • A ver Perico, te doy la razón en lo de la foto. Las que hicimos tenían una calidad pésima y decidimos recurrir al archivo. Que no salen otros miembros de la banda, pues chico, que te digo. ¿Me doy 50 latigazos?. Cogí la que más me gustó y punto.
      Sobre el resto de «comentarios» rebosantes de educación y buen rollo, pues te invitaría a que leyereras, y sobre todo, entendieras lo que escribimos. Y no solo las crónicas del Leyendas, si no también el resto de artículos de la web en los que encontrarás muchísima información, opinión y reseñas de discos de death metal. Educación igual no, pero de death metal seguro que aprendes si te los lees.
      Por último decirte que utilizar libremete la palabra «acosadores» te puede costar algún que otro disgusto. No lo olvides. Nuestras ganas de acosar a alguien son inversamente proporcionales a tu extraordinario nivel «hater».
      Ale campeón, nos vemos en los bares.

  4. muy mal la cronica de Diva Satanica…primero es que no canto cpn una banda con la que colabora, si no con su banda BLOODHUNTER…que es donde ella canta junto a su Banda…lo de comentar sonidos y tal…ya no lo voy a mencionar porque no asisti….

  5. A ver, yo soy de los que le gusta ir a un concierto sabiendo lo que voy a escuchar. Eso influye bastante a la hora de hacerme más o menos ilusiones. Estamos de acuerdo en que fue un gran día, pero para mi no terminó de ser redondo.

  6. ¡Menudo día fue el jueves! Por la gran diferencia que hubo entre lo que esperaba y lo que vi, para mí Mr. Big fueron los más grandes del jueves… pero claro, mis expectativas con Kamelot o Nightwish eran muy altas.

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