Tras recuperar y revisar ‘The Piper Never Dies’ de Edguy, sin lugar a dudas, una de las piezas de museo más preciadas del Power Metal, viajamos unos años más atrás, justo a 1.999, para que nos visiten de nuevo Kamelot, otra de las bandas más queridas por todos los miembros de ElCabodelRock con el disco que explosionó el panorama powermetalero de la época.
Justo a finales de los 90’s, con bandas como Stratovarius, Hammerfall o Blind Guardian, ocupando ya las posiciones de privilegio del estilo, y con permiso de Gamma Ray, y por supuesto, de Helloween, entraron en escena los noruegos Kamelot, una formación que provocó otro nuevo salto de calidad. Sus baluartes: un nivel de calidad técnica y compositiva exquisito y un cantante que marcaría un antes y un después en el Heavy Metal de corte melódico.
Justo en 1.999, Kamelot, ya con el noruego Roy Khan en sus filas y con la producción de Sascha Paeth, otro ilustre del estilo, editaron un disco titulado ‘The Fourth Legacy‘, o la consagración de una de las bandas más valiosas del Power Metal.
Tras ‘The Fourth Legacy‘, primer disco que escuché de ellos, vinieron otras joyas ya convertidas en clásicos del Power Metal, pero como dicen que cómo el primer amor no hay ninguno, yo sigo quedando con ‘TFL‘ como mi disco cabecera de Kamelot.
Recuerdo perfectamente cuando pulse el play y, tras una de la mejores intros sinfónicas que se haya grabado jamás, comenzó el tema homónimo. Un tema muy Helloween en el riff inicial, con una base rítmica que se comportaba como un muro sónico muy potente sobre el que se asentaban los demás instrumentos, incluyendo esos arreglos tan orquestales y tan de la marca Kamelot, y cómo no, esa voz tan sublime de ese talento llamado Roy Khan.
A día de hoy, tras todo lo que ha «llovido», me sigue pareciendo increíble la forma de cantar de Roy. Se nos muestra aguerrido aunque siempre melódico en las estrofas, para después, en los estribillos, «juguetear» con su maravilloso falsete, emergiendo así, uno de los registros más sublimes que han escuchado mis tímpanos.
‘The Fourth Legacy‘ es un disco muy completo que contiene cañonazos Power como la citada y homónima, así como esa maravilla de aires orientales llamada ‘Nights of Arabia‘ o la arrolladora ‘Until Kingdom Come‘, su particular y trepidante ‘Black Diamond‘.
Contiene además momentos íntimos y más relajados, que en manos del señor Khan resultan verdaderas joyas musicales. Como muestra ‘Glory‘ o ‘A Sailorman’s Hymn‘, unos bocetos de lo que después vendría con cortes tan emblemáticos y sublimes como ‘Don´t You Cry‘ o ‘Abandoned‘.
Para finalizar este mini-repaso al primer disco que escuché de Kamelot, me quedo con ‘Silent Goddess‘, un tema con tempo moderado con un estribillo muy original, que demuestra el gran talento compositivo de la banda y su afinidad por los sonidos progresivos.
Sin más, volver a insistir en la calidad de una banda que nos ha dado muchísimos buenos ratos, con un disco tras el cual vinieron los mejores momentos de la banda, pero que sin él, nada hubiera sido lo mismo.
Os dejo con el tema homónimo (ojo al minuto 2:20) y con un enlace de 10 de las mejores canciones de la banda By ElcabodelRock.

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